Fiesta naranja en Delft

El Día de la Reina, a partir de 2014 el Día del Rey, es la fiesta grande holandesa. Una jornada para que los neerdanleses se suelten la melena.

Lo más complicado para disfrutar del evento es encontrar la fecha. De 1948 a 2013 se celebró los 30 de abril. Tras abdicar la reina Beatriz en favor de su hijo Guillermo la celebración pasó a los días 27 de abril… pero si coincide en domingo se traslada al sábado anterior, como será en 2014. Con el cambio de monarca la fiesta pasará a llamarse Día del Rey y en idioma holandés pasará de Koninginnedag a Koningsdag, obviamente.

Absolutamente naraja

Una vez encontrada la fecha, el guión es sencillo: vestirse con prendas de color naranja y salir en buena compañía a las calles de las principales ciudades con ganas de comer, beber y escuchar música en directo. El merchandasing orange tiñe personas, flores, ventanas, bicicletas, dulces y todo lo imaginable. Quién iba a decir a los miembros de la Casa de Orange-Nassau que su apellido iba a ‘pintar’ tanto.

El centro histórico de la ciudad de Delft, entre La Haya y Rotterdam, conocida por su cerámica azul y su ambiente univeritario, es un marco idoneo para saborear de la fiesta sin la masificación de Amsterdam. Calles, plazas y hasta barcazas de estudiantes en los canales ofrecen barras de cerveza, mercadillos de trastos viejos o los populares stroopwafels, unas riquísimas galletas de gofres con caramelo.

Stroopwafels para recuperar fuerzas

Stroopwafels para recuperar fuerzas

El encanto de un guión tan sencillo radica en el amistoso carácter holandés y en su pluralidad: bebés y venerables ancianos, lumpia vietnamita y roti de Aruba, una banda de rock y una violinista de 11 años; todos ellos conviven y forman parte de la celebración.

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Tip: Una opción para vivir la fiesta es acudir a primeras horas de la mañana al parque de Vondelpark en Amsterdam. Los caminos de esta zona verde son ocupados por tenderetes montados por niños y preadolescentes para vender repostería cocinada por ellos mismos, así como juegos de feria. Todo ello a precios populares -una evidencia más de que los holandeses son educados en la cultura del comercio desde la cuna. La banda sonora del paseo la pondrán jovencísimos cantantes y músicos que actuan, muchas veces por primera vez, en público. Con el eficiente servicio ferroviario de NS se podrá escapar de Amsterdam a tiempo para continuar la fiesta en Delft.

Pequeños artistas en Vondelpark

Pequeños artistas en Vondelpark

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