Una mañana de domingo y curry en Brick Lane

Londres tiene incontables sitios para disfrutar de una buena mañana de domingo, como Hyde Park, el mercadillo de Camden o la ribera sur del Támesis.  Menos conocida, pero ganando fama los últimos años, en el este de la ciudad ha emergido Brick Lane.  Se trata de una calle, con sus aledaños, sembrada de tenderetes, espacios culturales, chucherías étnicas y muchos saris.  Todo en un ambiente relajado, digamos alternativo, donde practicar el people watching con exóticos aromas a curry.

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El nombre de Brick Lane proviene de las antiguas fábricas de ladrillos y tejas que existieron en la zona siglos antes de ser ocupada por una comunidad bengalí que mutó la tradicional vida del vecindario. Ubicado en el East End, a poca distancia de la estación de Liverpool Street y de la City, actualmente es una zona vibrante, mestiza, con numerosos puestos de venta de ropa, telas, comida y objetos singulares. Aunque concurrida, Brick Lane, en bengalí ব্রিক লেন, es menos agobiante que otras calles de la capital británica y una excelente opción para curiosear y relajarse.

El entorno combina viviendas de ladrillo rojo con antiguos edificios industriales reconvertidos en centros culturales, como la Old Truman Brewery.  En tiempos la mayor fábrica de cerveza de Londres, desde los 90 alberga tiendas independientes, galerías, escenarios musicales y animados establecimientos de restauración y ocio.

Buena parte de los sobrios muros y estructuras del barrio han sido customizados con grafitis, carteles e incluso performances artísticas, dotando al paisaje de gran personalidad urbana.  Pasear admirando estas obras -que sí se pueden considerar arte- es ya motivo suficiente para dedicar la mañana.

Además, con o sin ganas de practicar el shopping, las opciones gastronómicas de cuatro continentes provocarán el apetito del paseante. Sospechosas paellas españolas, arroz con habichuelas cubano o cuscus norteafricano; una variedad de menú que satisface a todos los estómagos.  Esta calle y sus alrededores son también conocidos como Banglatown, Curry Lane o la milla del curry, por los numerosos establecimientos que ofrecen esta especialidad en unos unos pocos metros.

Ladrillos y bengalí

Señalética bilingue

Brick Lane complace caracteres sencillos, inquietos y curiosos que gusten de escuchar un músico callejero sentados en el suelo comiendo un cake de la pastelería de la esquina -si al sol le diera por lucir en la Pérfida Albión el placer sería ya inmenso.  El que esperara lujo o glamour se ha equivocado; su sitio podría ser Bond Street entre Picadilly y Oxford Street, al otro lado de la ciudad.  Lo más glamuroso de estas calles son las ostras que se pueden degustar, rociadas de limón, una vez rascado el bolsillo.

Para el que le gusten, ostras en plena calle

Para el que le gusten, ostras en plena calle

No fue una intoxicación de ostras lo que llevó a Luke Barton and Tom Smith a recorrer en bicicleta los 15.000 km entre Brick Lane y Bangladesh en junio de 2013.  Con la hazaña quisieron honrar a la comunidad bengalí en Gran Bretaña, recabar fondos para la beneficencia y fomentar el multiculturalismo. Muy fans del curry.

No muy lejos, un kilometro al norte, se encuentra el mercado de flores y tiendas de Columbia Road.  Concurrido desde las 8 de la mañana, los londinenses acuden los domingos para comprar flores y plantas de todos los tamaños.  El aroma a naturaleza y el frescor en medio de la urbe es una experiencia sorprendentemente agradable; un pequeño oasis londinense.

Más de 60 establecimientos variados conforman el mercado.  Al lado de los puestos de plantas conviven galerías de arte, anticuarios, tiendas independientrs de moda y joyería, así como otros muchos de artículos vintage o simplemente curiosos. Aunque todos diferentes, existe una sintonía entre ellos, una intención por preservar la personalidad del lugar y el sentimiento de comunidad.

Entre las muchas anécdotas de esta calle, los amantes de la cartografía, como el que suscribe, encontrarán un reducto para disfrutar de esta afición en The Future Mapping Company.  El resto, podrá esperarnos degustando cheddar en Jones Dairy.

Un domingo cualquiera, comprando flores y plantas

Un domingo cualquiera, comprando flores y plantas

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2 Responses to Una mañana de domingo y curry en Brick Lane

  1. Avatar de Anna Allison Anna Allison dice:

    En mi próxima visita a Londres lo tendré en cuenta. Thank you! 😉

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